martes, 8 de marzo de 2011

La tortuga y los patos
La tortuga estaba aburrida de andar siempre por el mismo jardín.
- ¡Ah! -decía-. ¡Cuánto me gustaría viajar y ver mundo! Pero camino tan despacito que no llegaré muy lejos.
Dos patos la oyeron y se ofrecieron a ayudarla.
- Inventaremos un aparatito para que puedas viajar -le dijeron.
Entonces tomaron un palito y, entre los dos, lo sostuvieron con el pico. La tortuga no tuvo más que prenderse con los dientes del palo y los patos remontaron vuelo y la llevaron por el aire.
¡Por fin pudo ver las copas de los árboles, y los techos de las casas!
De pronto, se sintió tan poderosa, tan importante, que empezó a gritar:
- ¡Soy la Reina de las tortugas!
- ¡Miren…cómo… vue… lo!... ¡Miren… cóo… o… o…
Pero, al abrir la boca, tuvo que soltar el palito y cayó a plomo.
¡Pataplúm! Cayó en el pasto y se dio un gran porrazo, tan grande que estuvo dos días quejándose:
- ¡Ay, ay, ay, ay! ¡Por creerme la Reina de las tortugas, ahora soy la Reina de los chichones!
Nunca hay que creerse demasiado importante. Porque se puede subir de repente, como la tortuga. Pero también se puede volver a bajar.

El gato y los ratones
Había una vez un gato muy cazador que no dejaba en paz a los ratones. Los ratones, del miedo, no salían de sus cuevas ni para ir a comprar queso a los ratones queseros.
Un sábado por la noche, el gato se fue de parranda y los ratones aprovecharon para reunirse.
- Tenemos que unirnos y luchar contra el enemigo gato -dijo un ratoncito.
- ¡Vivimos con el corazón en la boca! -dijo otro.
Entonces, un ratón viejo y sabio propuso lo siguiente:
- A este gato hay que agarrarlo dormido y atarle al cuello una cinta con un cascabel. Cuando oigamos ¡tilín! ¡tilín! sabremos que se acerca. Y cuando no oigamos ¡tilín! ¡tilín! nos pasearemos tranquilos.
Era una idea genial. Todos la festejaron mucho. Pero… ¿quién le ponía el cascabel al gato?
- Yo no sé poner cascabeles -dijo un ratón.
- Yo no sé atar cintitas -dijo otro.
Uno por uno, todos se disculparon. Y, a pesar de que habían aplaudido al ratón sabio, nadie se atrevió a ponerle el cascabel al gato. Porque es fácil decir: "Hay que hacer esto. Hay que hacer aquello". Pero hacerlo es mucho más difícil.

viernes, 4 de marzo de 2011

¡Nos vamos de carnaval!

     ¡Hola chicos! Como sabéis, este fin de semana es la fiesta del Carnaval. Pero, ¿sabéis de dónde procede esta tradición? ¿Sabéis qué significa exactamente esta palabra? Pues leed, leed, que ya veréis qué curioso.

     Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra carnaval procede del italiano, de la palabra compuesta carne-vale. Carne, que significa igual, carne, y levare, que significa quitar. En resumen, "quitar carne". Ese es el significado etimológico  de la palabra, pero las dos acepciones que aparecen son:
1. Los tres días que preceden al comienzo de la Cuaresma.
2. Fiesta popular que se celebra en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos.

     Además, la palabra carnaval tiene un sinónimo que poca gente conoce. ¿Queréis saber cuál es?
     El sinónimo es........................... CARNESTOLENDAS. Esta palabra etimológicamente procede del latín carno, carnis, que significa carne, y tollendus, de tollêre, que significa retirar, quitar. Como véis, el significado etimológico de esta palabra es el mismo, a pesar de que procede del latín. Pero claro, es que el italiano es una lengua, como el español, que procede del latín. ¿Qué os parece? ¿A que es curioso?
Por último, aquí tenéis una breve historia sobre los inicios del carnaval. Espero que disfrutéis sabiendo alguna cosa más sobre esta fiesta que os gusta tanto. Pasad un buen fin de semana, ¡mascaritas!



Los verdaderos orígenes del Carnaval todavía son una incógnita. No hay cómo comprobar científicamente dónde y cuándo nació el Carnaval. Los estudios estiman que las primeras celebraciones que más tarde se denominarían Carnaval, fueron realizados años antes de Cristo, en la agricultura, cuando los campesinos se reunían en verano con los rostros enmascarados y los cuerpos totalmente pintados, alrededor de una hoguera, para celebrar la fertilidad y productividad del suelo, o bien para alejar los malos espíritus de la cosecha.

La primera celebración carnavalesca se localiza en Egipto. La fiesta no era nada más que
danza, cánticos, y los participantes usaban máscaras y disfraces como símbolo de la inexistencia de clases sociales. Después la tradición se extendió a Grecia. Allá por el siglo VI a. C., existía la costumbre de pasear un barco con ruedas (carrus navalis) donde la gente bailaba todo tipo de danza. En Roma, el carro estaba dedicado a la diosa egipcia Isis, que propagaba el culto a los celtas y germanos.

Ambas ceremonias tenían un punto en común. Estaban asociadas a fenómenos espirituales, astronómicos y a ciclos naturales. Asimismo, se manifestaban a través de expresiones como la danza, los cánticos, la sátira, las máscaras, y el desorden. En una sociedad con tantas diferencias sociales, las
fiestas suplían la necesidad de libertad para todos. Ricos y pobres se mezclaban durante el carnaval sin reconocerse bajo la tela del disfraz.

 
Rápidamente, el carnaval llega a Venecia, y de ahí, se fue contagiando a todo el mundo. Poco a poco fue moldeando sus características, dependiendo de las costumbres propias de cada país. Cada ciudad fue incorporando hábitos propios de su cultura. Pero, por lo general, el carnaval se define a través de máscaras, disfraces, carrozas, desfiles, bailes, algo común en todas las celebraciones, indistintamente del lugar en el que tenga cabida la celebración del Carnaval. De hecho, actualmente el carnaval de Venecia es uno de los más conocidos a nivel europeo. La tradición comenzó cuando la nobleza comenzó a disfrazarse para salir a mezclarse con el pueblo.

Las máscaras son el elemento más importante de este característico carnaval. Desde entonces, ha continuado esta tradición que se ha ido expandiendo a distintos lugares del mundo, como Brasil, donde toda la ciudad se echa a la calle para rendir culto a ritmo de samba. Es uno de los desfiles más espectaculares que se organizan a nivel mundial. Porque ante todo, carnavales supone diversión...¡mucha diversión!.

Calendario de Carnaval

La fecha de carnaval varía de un año a otro. Y está marcada en el calendario por la Iglesia Católica que la calcula según la fecha del Domingo de Pascua de Resurrección.

Al principio la Iglesia iba contra el Carnaval. Lo consideraba demasiado permisivo a las
emociones, placeres y deseos de la gente. Para la iglesia, el carnaval representaba el desorden, lo prohibido. Pero aún así, el carnaval seguía, y la Iglesia, sintiendo que le era imposible impedir el Carnaval, acabó adoptando oficialmente la fiesta, en 590 d. C., pasándolo oficialmente a programarlo en su calendario.

El primer miércoles después del carnaval, llamado "miércoles de ceniza", y que da inicio a la Cuaresma, es un período en el que se debería abstenerse de todo tipo de placeres como la carne, el huevo,
y la diversión en general. En razón de eso, el carnaval se calcula en relación con la Semana Santa. Entre el Miércoles de Ceniza y el Domingo de Pascua de Resurrección han de pasar aproximadamente 45 días.

Diversión para los niños

Es la fiesta por excelencia que más disfrutan los más pequeños de la casa, pero que igualmente, puede ser divertida para toda la familia. Niños y grandes tienen motivos suficientes en esta fecha para disfrazarse y pasárselo en grande. Hay familias que optan por disfrazarse de la misma temática, como pueden ser los Picapiedra o la familia Adams. También pueden optar por otros divertidos y originales, como animales, personajes animados, superhéroes o personajes famosos relevantes.

Con disfraces, máscaras y el maquillaje arístico, se puede organizar una gran fiesta de carnaval para los más pequeños. Y es que la temática es infinita, desde una caracterización de animales como el gato, la mariposa, el perro, a la transformación en el Conde Drácula, payaso, bruja, pasando por superhéroes como Superman, Batman, Spiderman a bellas princesas como
La Sirenita, Rapunzel, La Bella durmiente, Blancanieves o la Cenicienta.

Se acercan los Carnavales y es hora de poner a trabajar a la mente para que abra paso a la fantasía y la
imaginación con el objetivo de crear una original fiesta de Carnaval en familia y entre amigos. ¡Adelante, toda la familia se lo pasará en grande!.
(Extraído de http://www.guíainfantil.com/.)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Buenas, buenas.  Aquí os dejo un enlace para que visitéis una página web que está muy interesante. Es para vosotros chicos y también para vuestras familias; hay muchas ideas y recomendaciones para pasar un buen rato.¡ Ánimo y a leer libros!   Leer

martes, 1 de marzo de 2011

¡Vamos de fábulas chicos!

   Hola chicos, ¿qué tal? Aquí tenéis una nueva carpeta para que leáis fábulas. Pero, ¿qué es una fábula?
Pues  una Fábula es un texto de juegos protagonizado generalmentepor animales que hablan; está escrito en prosa o verso con la intención de enseñar y dar algún mensaje. (Eso se llama moraleja) 
Ánimo chicos y leedlas que son muy divertidas.

    "FÁBULA DEL HOMBRE Y SUS PERROS"

      Un hombre tenía dos perros. Uno era para la caza y otro para el cuido. Cuando salía de cacería iba con el de caza, y si cogía alguna presa, al regresar, el amo le regalaba un pedazo al perro guardián. Descontento por esto el perro de caza, lanzó a su compañero algunos reproches: que sólo era él quien salía y sufría en todo momento, mientras que el otro perro, el cuidador, sin hacer nada, disfrutaba de su trabajo de caza.
El perro guardián le contestó:

¡No es a mí a quien debes de reclamar, sino a nuestro amo, ya que en lugar de enseñarme a trabajar como a tí, me ha enseñado a vivir tranquilamente del trabajo ajeno!






 "FÁBULA DEL LEÓN Y LA LIEBRE"
     Sorprendió un león a una liebre que dormía tranquilamente. Pero cuando estaba a punto de devorarla, vio pasar a un ciervo. Dejó entonces a la liebre por perseguir al ciervo.

Despertó la liebre ante los ruidos de la persecución, y no esperando más, emprendió su huida.

Mientras tanto el león, que no pudo dar alcance al ciervo, ya cansado, regresó a tomar la liebre y se encontró con que se había escapado.

Entonces se dijo el león:

-¡Bien me lo merezco, pues teniendo ya una presa en mis manos, la dejé para ir tras la esperanza de obtener una mayor!